Cuatro horas (Para jugar a las formas de la democracia)

Recordaba en estos días al desdichado hijo de Ethel y Julius Rosenberg quien ha dedicado su vida a la lucha por los derechos civiles y a limpiar el nombre de sus padres, condenados a muerte durante la Guerra Fría por compartir “secretos” del programa nuclear de los EU. La premisa de la condena de los Rosenberg era descabellada.  “Un programa nuclear no es una receta de cocina,” repite el hijo de los Rosenberg por el mundo.  No se puede sacar de una cartera y pasarla discretamente al espía de la mesa de enfrente.  No es un producto quitamanchas ni un método para hornear pan.  Un programa nuclear es una institución que aglutina múltiples energías.

De igual modo, la “democracia” no es tampoco una encuesta.  No es un “sí o no” cuando las opciones las escogen otros.  Es el sí o el no que me doy a mi misma ante mis propias razones y la consideración de las ajenas.  La democracia no es una receta.  Es una institución que aglutina múltiples esfuerzos.

Por el momento nuestr@s estudiantes tienen cuatro horas para jugar hoy un ratito a las “formas” democráticas.  Hemos recesado para que tengan la oportunidad de hacer la fila, mostrar la identificación y depositar el “sí” o el “no” que le requieren las urnas.

Con este ejercicio le confeccionan un disfraz mediático a una administración que ha tenido la iniciativa de preguntarles *algo* (cualquier cosa) después que ha disparado todas las iniciativas anteriores.  Si el estudiantado responde balbuciante el “sí” o el “no” que le han pedido,  saldrán corriendo a donde “CARTERO” –quien hace tiempo sólo entrega las mismas cartas– para que nos entere de la última pieza de este pobre esfuerzo universitario por mantener las apariencias democráticas.

El reloj pasa su cuenta.  Cuatro horas son más que tiempo suficiente para que en vez de balbuceos monosilábicos propios de la primera infancia, pongamos a correr la imaginación y el lápiz y contestemos algunas preguntas abiertas.  Por ejemplo, ¿qué nos parece el aumento en los cursos de verano? ¿La reducción salarial a los profesores?  ¿Los ascensos archivados en algún rincón? ¿La modalidad de preguntar después que se toman las decisiones?  Cuatro horas son más que tiempo suficiente para hacer filas y  romper esquemas.  De esto trata la Universidad.

– Anayra Santory

This entry was posted in Uncategorized. Bookmark the permalink.

One Response to Cuatro horas (Para jugar a las formas de la democracia)

  1. Roberto Durand says:

    Según parece das a demostrar que votar no es una forma de democracia, la democracia implica una decisión colectiva adoptada por el pueblo, como estudiantes estamos tomando una decisión colectiva de un SI o NO a la huelga, no es una encuesta como dices si no una decisión colectiva.

    ¿qué nos parece el aumento en los cursos de verano?
    -Me parece justo ante el déficit que sufre el país no solo la Universidad de Puerto Rico, siempre y cuando sea solo este verano, lo veo como un privilegio y no un derecho.

    ¿La reducción salarial a los profesores?
    -Despiden miles de empleados, que los hace diferentes a ellos y merecen un aumento? ¿Los ascensos archivados en algún rincón?
    -Misma respuesta, no parece justo despedir a miles y ascender a otros miles, el punto no es reducir gastos?
    ¿La modalidad de preguntar después que se toman las decisiones?
    -Esto no es lo que estas insinuando que se haga al criticar esta votación como un juego a la democracia? A mi parecer hoy nos preguntan que deseamos hacer o no hacer.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s