Paz en la UPR

3 de junio de 2010
Periódico El Nuevo Día

Por Efraín O’Neill Carrasquillo
Catedrático de Ingeniería, RUM

Las clases en el RUM acabarían el 12 de mayo de 2010. El último día de exámenes finales era el 22 de mayo. Los profesores entregarían notas el lunes 24 de mayo. Un 25 de mayo los estudiantes estarían unos en la playa, otros preparándose para clases de verano, y otros en internados o trabajos temporeros.

La realidad fue que el 25 de mayo de 2010, el RUM, al igual que la mayoría de los recintos de la Universidad de Puerto Rico (UPR) estaban cerrados, el diálogo para reabrir la Universidad pública avanzaba muy poco, y una vida sólo encontró paz en otro tiempo y espacio. Toda la comunidad universitaria cargará con parte de la responsabilidad de las consecuencias del conflicto.

El diálogo en la UPR nunca debió interrumpirse, especialmente en un contexto universitario donde siempre debe haber espacio para el debate de ideas. Los problemas económicos no deben enfrentarse en pedazos, hay que mirar y atender su complejidad. Para abrir la UPR es vital integrar diversas perspectivas pues nadie tiene el cuadro completo. Hay que darle oportunidad a todos los sectores de presentar sus posiciones sin epítetos como “locos pelús y barbús” o “rompe huelgas”. Tenemos que llegar a acuerdos mínimos, no necesariamente óptimos para una de las partes, pero que permitan cursos de acción con los que todos podamos vivir.

Una vez reabra la UPR, nadie debe celebrar. Todos hemos perdido, debido a nuestra incapacidad colectiva, de anticipar y adaptarnos a los tiempos que vivimos.

La UPR tiene que revisar de manera amplia, transparente, participativa y pacífica las formas y maneras en que opera como universidad pública. Y la UPR somos todos, estudiantes, profesores, empleados no-docentes, administradores y también la comunidad a la que sirven sus 11 recintos a través de múltiples proyectos con vinculación social.

El lema de la UPR en los tiempos del Dr. Maldonado era “la razón de ser de la Universidad son los estudiantes”.

Hoy tenemos una razón menos en la Universidad. Y no hay razones, acuerdos, entendidos, argumentos o confusiones que le den paz a una familia puertorriqueña.

Busquemos de manera pacífica y con la seriedad que demanda esta tragedia, puntos de convergencia que adelanten la reapertura de la UPR.

This entry was posted in Uncategorized. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s